—Papá… me duele la espalda. Mamá dijo que no te contara. Acababa de volver de un viaje cuando mi hija de 8 años me reveló por qué le tenía tanto miedo a su madre.kara

la Fiscalía inició una carpeta por violencia familiar y lesiones.

La Procuraduría emitió medidas urgentes para proteger a Valentina mientras el caso llegaba ante un juez familiar.

Mariana no podía acercarse a nuestra hija.

Yo pensaba que lo peor ya había salido a la luz.

Me equivocaba.

2 días después regresé a casa acompañado por mi hermana Fernanda.

Valentina se quedó con nuestros padres.

Entré al dormitorio y empecé a guardar las cosas de Mariana.

No quería venganza.

Quería distancia.

Cada vestido que metía en una caja me parecía pertenecer