Claro.
Ella siempre me acepta de vuelta.
Leí esa frase 3 veces.
Después levanté la mirada.
—Cree que estoy esperándolo.
Daniel tomó su café.
—Entonces dejemos que siga creyéndolo.
La noche siguiente Mauricio escribió:
Llego mañana. Dejemos atrás todo este drama.
Respondí únicamente:
Buen viaje.
Parte 3
Mauricio abrió la puerta de la casa a las 3:17 de la tarde.
Yo estaba en la cocina.
Daniel estaba sentado fuera de su campo de visión.
—Ya me divertí —dijo Mauricio, dejando los chocolates sobre la mesa—. Necesitaba despejarme. Pero ya