Salgado.
El padre de Santiago.
Sentí que todo el pasado se movía bajo mis pies.
Arturo había ayudado a mi abuela a descubrir las primeras irregularidades de Ricardo cuando él todavía era adolescente y trabajaba durante los veranos en la compañía.
Mi padre encontró a Arturo revisando algunos documentos.
Pensó que pretendía chantajear a la familia.
Desde ese momento comenzó a odiar a los Salgado.
Años después, cuando Santiago y yo empezamos a salir, mi padre entró en pánico.
Yo siempre creí que me había expulsado porque Santiago era pobre.