Alejandro volvió a mirar la foto.
—No entiendo.
Eduardo seguía leyendo el convenio.
De pronto se detuvo.
—Patricia… ¿esto es auténtico?
—Sí.
—¿Ya verificaste el instrumento notarial?
—Sí.
Alejandro perdió la paciencia.
—¿Alguien puede decirme qué significa?
Eduardo giró lentamente el documento hacia él.
—Significa que tu padre recibió algo de estas familias cuando compró el edificio.
—¿Qué cosa?
—Dinero.
Alejandro frunció el ceño.
—¿Dinero para qué?
Patricia cerró los ojos.
—Para completar la compra.
La habitación quedó muda.
—No —dijo Alejandro—. Papá compró ese inmueble solo.
—Eso fue lo