El millonario llegó furioso a cobrar tres meses de renta atrasada… pero al abrirse la puerta encontró a una niña de siete años cosiendo hasta lastimarse las manos, y lo que había debajo del colchón cambió por completo el motivo de su visita

Alejandro volvió a mirar la foto.

—No entiendo.

Eduardo seguía leyendo el convenio.

De pronto se detuvo.

—Patricia… ¿esto es auténtico?

—Sí.

—¿Ya verificaste el instrumento notarial?

—Sí.

Alejandro perdió la paciencia.

—¿Alguien puede decirme qué significa?

Eduardo giró lentamente el documento hacia él.

—Significa que tu padre recibió algo de estas familias cuando compró el edificio.

—¿Qué cosa?

—Dinero.

Alejandro frunció el ceño.

—¿Dinero para qué?

Patricia cerró los ojos.

—Para completar la compra.

La habitación quedó muda.

—No —dijo Alejandro—. Papá compró ese inmueble solo.

—Eso fue lo