El multimillonario abrió su armario kara y encontró a la hija de una empleada… la niña llevaba tres horas esperándolo por una razónkara

a Natalie de Sebastian había tenido costo.

En una de las cartas Katherine escribía:

Quizá estoy protegiéndolos tanto que les estoy robando la posibilidad de elegirse.

Sebastian leyó esa línea muchas veces.

Porque describía también algo suyo.

Proteger.

Controlar.

Elegir por otros.

Natalie se lo señaló.

—Tú haces eso.

—Menos ahora.

—Todavía.

—Estoy trabajando.

—Despacio.

—Soy excelente en muchas cosas.

—La modestia no.

La normalidad llegó así.

No como gran reconciliación.

Como discusiones pequeñas.

Navidades.

Cumpleaños.

Mia entrando sin permiso al despacho.

Sebastian fingiendo enfado.

Natalie teniendo su propia carrera.