divorcio.
En la tarjeta negra.
En Vanessa.
En la ecografía.
En Leo sobre el escenario.
En el hospital.
En todo.
—Una cena.
Ethan exhaló.
—Una.
La cena fue horrible.
No por nada grave.
Porque ambos estábamos demasiado nerviosos.
Ethan derramó agua.
Yo dije “cuando estábamos casados” cuatro veces.
Él eligió un restaurante donde habíamos celebrado nuestro tercer aniversario sin recordar que era el mismo.
Cuando se dio cuenta palideció.
—Podemos irnos.
—No.
—Laura.
—Es solo un restaurante.
Nos quedamos.
A mitad de la cena empezamos a reír.
Y entonces fue