su pasado había sido una mentira.
—¿Y qué tiene todo esto que ver conmigo?
Arthur respiró profundamente.
—Después de marcharse, Daniel robó algo mucho más importante que dinero.
Señaló la llave que había colocado sobre el escritorio.
—Documentos.
—¿Qué documentos?
—Pruebas relacionadas con mi empresa. Firmas, transferencias, cuentas. Información suficiente para destruir a varias personas.
—¿Dónde están?
Arthur me miró fijamente.
—Eso es precisamente lo que llevo años intentando descubrir.
Negué con la cabeza.
—Entonces se ha casado conmigo porque fui pareja de Daniel.
—No.
Su respuesta fue inmediata.
—Me