tenía toda una vida por delante.”
Debajo había una última frase:
“Pero todavía falta algo que debo contarte, mamá. Algo que nunca tuve valor para decirte mientras estaba contigo.”
Me quedé mirando aquellas palabras.
Pensaba que ya había descubierto el secreto.
Me equivocaba.
La verdadera razón por la que Caleb había escrito aquella carta estaba en la página siguiente.
PARTE 3 — LO QUE MI HIJO NUNCA SE ATREVIÓ A DECIRME
Pasé lentamente a la página siguiente.
Durante unos segundos no pude leer. Las lágrimas me nublaban la vista.
Entonces reconocí