PARTE 2: LA CASA NO ERA DE ELLA

presión constante para ceder a las demandas de su familia a su propio costo, finalmente se evaporó en el neubre aire de la mañana de Tlaquepaque. 🌿

“Estoy eligiendo a mi hija,” dijo Lucía en voz baja, pero claramente. “Y estoy protegiendo la casa que su padre hizo posible para nosotros. Por favor, vete.”

Doña Rosa abrió la boca para hablar, pero mirando el brillo constante de Esteban y los papeles legales que descansaban en la puerta, se dio cuenta de que no le quedaba influencia. Con una amarga sacudida de