PARTE 2: LA CASA NO ERA DE ELLA

a través de las hojas del exterior. Por primera vez desde que Andrés había pasado, Lucía sintió una profunda e inquebrantable sensación de paz. La casa azul era pequeña, pero sus puertas estaban cerradas para temer, y sus habitaciones estaban abiertas de par en par a un futuro tranquilo y esperanzado. 🌸