hay alguien más.
Sentí que todos giraban hacia mí.
—Cuando tenía catorce años, aparecí sin avisar en la casa de mi padre.
Claire tomó la mano de Ethan.
—Estaba lloviendo. Yo llevaba una mochila y prácticamente nada más.
Sus ojos encontraron los míos.
—La mujer que abrió la puerta tenía todas las razones del mundo para decir que aquel no era su problema.
Tuve que bajar la mirada.
—Pero dijo algo que cambió mi vida.
Hizo una pausa.
—“Esta es la casa de tu padre. Puedes quedarte cuanto quieras.”
Algunas