personas conocían la historia.
Otras no.
Sophie ya lloraba.
—Durante mucho tiempo la llamé Elena.
Sonrió.
—Después entendí que hay palabras más importantes que los títulos.
Respiró hondo.
—Ella nunca me pidió que la llamara mamá.
Las lágrimas comenzaron a caerme.
—Y quizá precisamente por eso terminó convirtiéndose en una.
Daniel me tomó la mano.
—Así que, Elena…
La voz de Ethan se quebró.
—Gracias por elegirme cuando no tenías ninguna obligación de hacerlo.
Yo negaba con la cabeza mientras lloraba.
—Te equivocas —dije desde la mesa.
Todos rieron cuando