a Nuria decir:
—Yo pensé que los padres sabrían protegerla mejor que yo.
Fue escuchar a Marta responder:
—Sí, mi hija intentó decírmelo.
Y después:
—No la creí porque creerla significaba destruir la vida que yo quería conservar.
Daniel apretó las manos debajo de la mesa.
Lucía no estuvo expuesta innecesariamente a la sala. Los profesionales organizaron su participación con medidas especiales y el mínimo contacto posible con Javier.
Cuando le preguntaron por qué había contado lo sucedido a su tío, respondió:
—Porque él no me dijo que estaba inventando.