incapaz de intimidar a alguien.
La investigación se apoyó en elementos más sólidos: la valoración médica, el relato de la niña recogido mediante protocolos especializados, las advertencias de Nuria, los mensajes de Marta, los registros domóticos y las contradicciones de Javier.
Cuando llegó el juicio, Daniel creyó que la parte más difícil había terminado.
Se equivocó.
Lo más duro no fue ver a su hermano entrar en la sala.
Fue escuchar a especialistas explicar por qué las lesiones y el comportamiento de Lucía exigían haber actuado mucho antes.
Fue oír