ANTES DE MORIR, MI ESPOSO ME PIDIÓ ENTREGAR UNA CARTA A UNA MUJER DESCONOCIDA — AL ABRIRLA ME PREGUNTÓ: «¿ÉL TE CONTÓ TODA LA VERDAD?»

años —respondió—. Alejandro era mi padre.

Yo llevaba treinta y cuatro años casada con él.

Hice las cuentas.

Laura tenía ocho años cuando conocí a Alejandro.

Ocho.

No era una relación olvidada de juventud.

Era una niña que ya existía cuando él me pidió nuestra primera cita.

—¿Su madre?

—Patricia Mendoza.

Nunca había escuchado ese nombre.

Laura puso varios sobres sobre la mesa.

Eran viejos.

Algunos tenían más de treinta años.

Todos llevaban la letra de Alejandro.

Feliz cumpleaños número cinco, Laurita.

Feliz cumpleaños número seis.

Para cuando empieces la