aviso de desalojo sobre la mesa.
–Esta.
Marcus reconoció el documento.
–Es una propiedad menor dentro del proyecto.
–¿Fue usted quien habló con Laura Bennett?
El silencio cambió de temperatura.
–Sí.
–¿Fue usted quien le dijo que sacarían sus pertenencias a la calle?
Marcus parpadeó.
–Era una explicación del procedimiento.
–¿Fue usted?
–Sí, señor.
Ethan se acercó a la pantalla.
–¿Cuántos negocios van a desalojar?
–11.
–¿Cuántos aceptaron voluntariamente?
Marcus bajó la mirada.
–Ninguno.
–Entonces aumentaron las rentas hasta hacer imposible que permanecieran.
–Es una práctica legal.
Ethan giró la