Lily corrió directamente hacia él y lo rodeó con sus brazos.
Y en aquel momento, Emily finalmente comprendió algo que nunca había entendido del todo mientras crecía.
Su padre nunca había sido bueno hablando del amor.
Pero cada vez que amaba a alguien, se sentaba a su lado durante todo el tiempo que fuera necesario—
hasta que esa persona volvía a creer en sí misma.