PARTE 2: La pregunta que Caleb no esperaba

perdido al bebé.

Durante meses, Caleb me había dicho que necesitaba tiempo para recuperarse.

Tessa había sido una de las pocas personas que vino a verme.

Me había llevado comida.

Me había abrazado.

Me había dicho que podía llamarla a cualquier hora.

De repente, todas aquellas cosas adquirieron un significado diferente.

—Maya…

—No quiero que saques conclusiones todavía.

—Pero ella estaba conmigo.

—Lo sé.

—Estuvo en mi casa.

—Lo sé.

—Y Caleb empezó a llamarla después de que perdí al bebé.

Maya bajó la mirada.

—Entonces esa es la pregunta