de las telecomunicaciones y dueño de Whitmore Corporation, acompañado de su hermana mayor, Eleanor. Julian corrió a saludarlo y, a regañadientes, llamó a Elena, presentándola apenas como una «ayudante» del evento.
Richard no le estrechó la mano. Sus ojos se clavaron en el collar. Eleanor ahogó un grito y se llevó las manos a la boca. Cuando Julian intentó apartar a Elena, llamándola «chatarra de mercado de pulgas», la voz del magnate retumbó en el salón:
—Suéltela. Ahora mismo.
Con lágrimas en los ojos, Richard preguntó de dónde había sacado