me cuenta esto?
—Porque pensé que quizá podrías ayudarlos.
Miré por la ventana.
Durante cinco años confundí amor con sacrificio.
Creí que una buena esposa debía hacerse pequeña para que su esposo se sintiera grande.
Oculté cuánto ganaba.
Vestí con sencillez para no incomodarlo.
Pagué gastos sin decirlo.
Permití que me culparan por no tener hijos.
Pensaba que proteger su orgullo era proteger nuestro matrimonio.
Estaba equivocada.
—No les deseo ningún mal —respondí—, pero tampoco voy a resolver las consecuencias de decisiones que tomaron libremente.
Colgué.
Nunca volví a preguntar