están sus padres?
Jake se quedó paralizado.
—Están… en casa.
—Tiene catorce años. Tenemos que contactar con ellos inmediatamente.
Fue entonces cuando sonó mi teléfono.
Eran las 21:17.
No reconocía el número.
—¿Hola?
Durante varios segundos solo escuché llanto.
Entonces Jake habló.
—¿Señora Carter?
Sentí que se me encogía el estómago.
—¿Jake? ¿Dónde está Emily?
—Se desmayó.
Me levanté tan rápido que casi se me cayó el teléfono de la mano.
—¿Qué?
—Estamos en el hospital. Empezó a sentir muchísimo dolor y luego se cayó. Se la llevaron y