PARTE 2: ESTA VEZ, LAS CONDICIONES ERAN MÍAS

comedia?

Se me calentó la cara.

—Desde hace un año.

Leyó una línea.

“Mi exmarido era tan buen abogado que siempre conseguía absolverse de nuestras discusiones sin escuchar a la víctima”.

Se quedó quieto.

Luego soltó una risa breve.

—Es buena.

—Es autobiográfica.

—También.

Me senté frente a él.

—Nunca preguntaste qué hacía cuando tú no estabas.

Cerró la libreta con cuidado.

—Pensaba que conocerte era saber dónde habías nacido, qué estudiabas y cómo tomabas el café.

—Eso lo sabía mi camarero.

Asintió.

Esta vez sonrió con tristeza.

—Sí.


Volví