Por primera vez desde que lo conocía, no tenía ninguna broma preparada.
—Emma, yo no sabía.
—Ya lo sé.
—Voy a conseguirte los mejores médicos.
—Ya tengo médicos.
—Entonces pagaré el tratamiento.
—No necesito que me salves porque ahora te sientes culpable.
Me marché.
Esa noche empezó el desastre.
Alguien fotografió a Ethan saliendo del departamento de oncología.
Horas después aparecieron titulares asegurando que estaba enfermo.
Su agencia negó todo.
Pero Ethan hizo algo inesperado.
Publicó una declaración pidiendo que dejaran de investigar hospitales y pacientes.
No mencionó mi nombre.