apoyó en mi pierna y dijo algo que sonó como:
—Pa.
Me quedé helado.
Maren también.
—¿Dijo…?
—No lo sé —respondió ella rápido.
Caleb golpeó un bloque contra el suelo.
Callum volvió a decir:
—Pa.
Maren se levantó y fue a la cocina.
La seguí con la mirada, pero no fui detrás de ella.
Le di ese momento.
Más tarde, cuando salí, la encontré en el porche.
—No quiero que pienses que eso cambia todo —dijo.
—No lo pienso.
—Bien.
—Pero cambió algo.
Ella cerró los ojos.
—Sí.
Nos quedamos