mucho más grande de lo que yo había imaginado.
Continuará…
Parte 3 — El nombre escrito por mi padre
Mi madre tardó tanto en responder que empecé a pensar que no lo haría.
Seguía mirando la carta que yo sostenía entre las manos.
—Mamá, ¿cómo conociste realmente a Marcos?
Cerró los ojos.
—En el cementerio.
Aquella respuesta me desconcertó.
—¿En la tumba de papá?
Asintió.
—Fue unos meses después de que tú volvieras a tu base. Yo iba todos los domingos. Un día, Marcos estaba cerca de la tumba. Dijo que