Después de meses fuera, volví a casa y vi las marcas en el cuello de mi madre… Marcos no sabía quién acababa de regresar

Entonces recordó algo.

Unas semanas antes, había escuchado una discusión entre Marcos y otro hombre.

—Marcos dijo: “La firma estará lista antes del primero. Después podremos venderlo todo”.

Aquella frase cambió nuestra prioridad.

La fecha límite era real.

Y faltaban tres días.

Llevamos la memoria USB y el resto del material a las personas que ya estaban revisando el caso. No intenté abrir archivos desconocidos por mi cuenta. Si aquello tenía valor como prueba, quería que quedara documentado correctamente.

Horas después recibimos una llamada.

La memoria contenía copias de antiguos