sueño. Ethan parecía fascinado por cualquier objeto que pudiera sostener. Grace y Lily comenzaron a reconocerse en los pequeños gestos cotidianos que compartían.
Poco a poco, dejamos de ser una mujer intentando empezar de nuevo y cuatro bebés que necesitaban cuidados constantes. Nos convertimos en una familia con rutinas, celebraciones sencillas y planes propios.
Durante casi dos años, Julian no supo que tenía cuatro hijos.
Yo aprendí a vivir sin esperar una llamada suya. Dejé de revisar mensajes que nunca iban a llegar y de imaginar qué habría sucedido si,