Capítulo 3: El plan para quitarme a mi hija

y llamé a mi abogada.

Le conté todo.

Las cámaras.

Las fotografías.

La lista de tareas.

La conversación sobre la custodia.

Y la sospecha de que mi madre estaba siguiendo a mi hija.

Mi abogada permaneció en silencio durante varios segundos.

—No vuelvas a llevar a tu hija allí —dijo finalmente.

—No pensaba hacerlo.

—Y desde este momento, guarda absolutamente todo.

—¿Crees que realmente quieren quitarme a mi hija?

—No puedo afirmarlo todavía. Pero si existe una conversación sobre conseguir la custodia, necesitamos saber por qué.

Esa noche dormí con