EL MAGNATE LLEGÓ CON ROSAS PARA SU ESPOSA, PERO LA EMPLEADA LE TAPÓ LA BOCA: “¡SILENCIO, TIENE QUE VER ESTO YA!”

de la alta sociedad, que desaparecían en cuanto se cerraba la puerta.

 

Cuando el taxi se detuvo a 1 cuadra del enorme portón de hierro de su casa, notó algo completamente inesperado. Todas las luces de la mansión estaban encendidas. Había una fila de autos de lujo estacionados en la entrada, valet parking corriendo, y una música elegante flotaba en el aire frío de la noche. Se escuchaban risas, el tintineo de copas de cristal. Era un reventón, una fiesta de la que nadie le había avisado.

 

“Déjeme