retirado más tejido de ese lado. Me advirtió que una mama podría verse notablemente más pequeña mientras te recuperabas. No quería que llegaras a casa, te vieras y entraras en pánico.
—¿Así que quitaste todos los espejos?
—Pensé que quizá te daría un poco de tiempo.
Mamá volvió a mirar la fotografía.
—Cuando tenía 17 años, nadie me contó qué le había pasado a mamá. Los familiares susurraban en la cocina. Yo me enteré porque entré en su habitación mientras se estaba cambiando.
Para saber qué pasa después, consulta los