La última promesa de Julián: el regalo que mi esposo me dejó después de partir

su cumpleaños, abrimos juntas una de las cartas de Julián. Ella tiene ahora siete años y ya sabe la historia de memoria: sabe que su papá vive en cuatro personas repartidas por el país, sabe que la cuidó desde antes de nacer, y sabe que el amor, cuando es de verdad, no se acaba con la muerte.

A veces, cuando la veo dormir, pienso en aquel atardecer en el porche, cuando Julián me dijo que si él no podía verla crecer, al menos quería que alguien más tuviera más tiempo