PARTE 1
Alejandro Montero debía quedarse en Europa por 3 semanas más, cerrando el trato más grande en la historia de su imperio hotelero. Era el negocio de su vida, la cima de su carrera. Sin embargo, algo pesado le oprimía el pecho desde hacía días. Era una incomodidad sorda, un nudo en la garganta, como una mano invisible apretándole el corazón cada vez que pensaba en su familia y en su casa.
Economía e industria
Sin avisarle a nadie, canceló sus reuniones con los inversionistas, hizo sus maletas