mirando durante mucho tiempo nuestros rostros sonrientes.
En aquella imagen, yo sigo siendo la mujer que cree que la persona que está sentada a su lado es la más leal que ha tenido en toda su vida.
Y Susan ya sabe que, apenas unas horas después,toda esa vida va a cambiar.
A veces la gente me pregunta si algún día podré perdonarla.
Regalos Amistad