la vi, se me cortó la respiración.
Era yo.
A los seis años.
De pie junto a ese mismo albaricoquero.
Casi en el mismo lugar donde Emma acababa de estar parada.
La foto tenía más de treinta años.
—¿De dónde la sacaste?
—Tu madre la tomó.
Mi madre murió cuando yo tenía diez años.
No recordaba muchas cosas de ella.
Mi padre dio vuelta la foto.
En la parte de atrás, con la letra de mi madre, estaban escritas las palabras:
“Cuando Laura crezca y un día traiga a su