la ausencia de Laura había dado forma a mi vida.
Papá había tomado una decisión terrible.
Laura había tomado muchas después de aquella.
Y yo había pasado décadas pagando por las decisiones de ambos.
Ya no.
Si mi hermana regresaba, la escucharía.
Si no lo hacía, yo seguiría despertándome cada mañana.
Por primera vez desde 1986, eso me pareció suficiente.