Pero apenas entró, sintió que algo se le rompía por dentro.
La sala parecía cantina después del partido.
Había 3 cajas de pizza abiertas sobre la mesa, vasos de refresco tirados, servilletas grasas en el piso y una bolsa de papas aplastada junto al sillón.
En la televisión sonaba un programa de chismes a todo volumen.
En los sillones estaban su madre, doña Carmen, y sus 3 hermanas: Brenda, de 24 años; Karla, de 21; y Sofía, de 18.
Todas reían.
Doña Carmen tenía los pies sobre un cojín, envuelta