PARTE 2: LA VERDAD ESCONDIDA DETRÁS DE CINCO AÑOS DE SILENCIO

La sala de visitas quedó congelada después de aquellas palabras.

—Ha llegado el momento de que conozcan la verdad.

Nadie respiraba con normalidad.

Los guardias miraron a Salomé como si acabaran de descubrir que aquella niña pequeña no había llegado allí solo para despedirse.

Había llegado con una respuesta.

Ramira seguía abrazando a su hija.

—Salomé… dime exactamente qué viste.

La niña miró primero a su madre y después al coronel Méndez, que observaba desde el cristal de seguridad.

—No lo vi.

Ramira frunció el ceño.

—Entonces, ¿cómo lo sabes?