PARTE 2: LA VERDAD OCULTA BAJO EL AGUA

un paso adelante.

De pie.

Garrett retrocedió.

—Imposible.

—Ese fue exactamente el error de tu familia —respondió Tobías—. Creyeron que porque alguien parecía débil, realmente lo era.

Garrett apretó los puños.

—No tienen pruebas.

Yo sonreí.

Porque esa era la frase que él había usado conmigo años atrás.

—Sí tenemos.

Encendí la grabación.

Su propia voz llenó la habitación.

Su propia arrogancia lo destruyó.

Garrett escuchó sus palabras.

Escuchó cómo planeó mi muerte.

Escuchó cómo hablaba de quedarse con mi empresa.

Y por primera vez parecía un hombre derrotado.

La