cerró tranquilamente detrás de sí.
Incluso colocó con el pie un zapatero que había quedado torcido.
—Sabía que podía engañar fácilmente a la policía —dijo con un suspiro—, pero tú
cerró tranquilamente detrás de sí.
Incluso colocó con el pie un zapatero que había quedado torcido.
—Sabía que podía engañar fácilmente a la policía —dijo con un suspiro—, pero tú