Ahora empezaba a ver otra capa.
No una absolución.
Una explicación.
—¿Qué te dijo? —preguntó Valeria.
Abril tardó en responder.
—Que si contaba lo que había visto, mamá terminaría en la cárcel y sería culpa mía que la familia se destruyera.
Graciela bajó un escalón porreflejo y su zapato
resbaló apenas.
Se sujetó del barandal.
Nadie necesitó decirle que no avanzara más.
Abril continuó.
—Después del funeral, escuché a Julián discutir con mamá por el dinero del seguro de papá.