sus palabras y la realidad de una década de abandono absoluto dejó en evidencia la falsedad de su discurso, debilitando cualquier posibilidad de manipulación.
La confusión en el rostro de los hijos
Las dudas sembradas en las hijas más pequeñas
A pesar de la evidente falsedad del relato, el discurso manipulador logró generar un breve instante de desconcierto y duda en las mentes de las hijas más jóvenes, quienes procesaban información contradictoria.
Esta táctica de confusión psicológica representaba una oportunidad estratégica para la madre ausente de fracturar la confianza construida