PARTE 2 / Home » HISTORIAS DE VIDA “Tengo 68 años… y sí, todavía quería sentirme amada. Pero estuve a punto de entregar los últimos años de mi vida a un mentiroso…”

tiene que ver que el amor no tiene edad.”

Sonaba bonito.

Muy bonito.

Pero poco a poco empecé a sentir que no le interesaba proteger nuestra relación de la atención pública.

Quería acceso a mi audiencia.

A mi nombre.

A mi reputación.

A la confianza de mis seguidores.

Hasta que un día vi por casualidad un mensaje que apareció en su teléfono.

Era de una mujer joven.

El mensaje decía:

“Ten paciencia. Falta muy poco. En cuanto todo esté firmado, nos iremos.”

Sentí que las manos se me helaban.

Al