PARTE 2 / Home » HISTORIAS DE VIDA “Tengo 68 años… y sí, todavía quería sentirme amada. Pero estuve a punto de entregar los últimos años de mi vida a un mentiroso…”

tu lado que poco a poco te vacía por dentro pesa mucho más.

Es mejor tomarte el café de la tarde sola y con paz en el corazón que sentarte al lado de alguien que te sonríe a los ojos mientras en secreto calcula cuánto puede quitarte.