antigua.
Se la entregó.
Alejandro la miró.
Era Araceli, hace muchos años.
Pero no estaba sola.
A su lado apareció un hombre que Alejandro conocía perfectamente.
Su propio padre.
Y detrás de ellos había un documento con una fecha de hacía veinticinco años.
Alejandro levantó lentamente la mirada.
—¿Qué significa esto?
Su madre comenzó a llorar.
—Significa que Araceli
no llegó a nuestra familia por casualidad.
Alejandro miró a su esposa.
Ella estaba tan sorprendida como él.
Entonces Carmen pronunció una frase que cambió completamente aquella noche:
—Tu