El millonario vio a su ex dormida en una banca con 3 bebés… y su madre confesó el secreto que le arruinó la vida

de la banca—. ¿Tú sabes algo?

Doña Carmen apretó los labios.

Uno de los bebés se movió. La cobija cayó apenas lo suficiente para mostrar una manita diminuta, de dedos largos, con un lunar pequeño cerca del pulgar.

Santiago sintió que el pecho se le cerraba.

Él tenía el mismo lunar.

Lo había heredado de su padre.

Lo había visto mil veces en fotografías familiares.

Miró a Mariana. Miró a los bebés. Luego miró a su madre.

—Mamá… dime que no estoy pensando una tontería.

Doña Carmen bajó la mirada.

—