El objetivo no era curar, sino mantener a la paciente en un estado letárgico permanente.
Este descubrimiento escalofriante explicaba la pérdida de masa muscular y la falta de respuesta ante estímulos externos que tanto preocupaban a los especialistas independientes consultados de forma paralela.
La diferencia entre la enfermedad y los síntomas inducidos
Mientras que el diagnóstico inicial hablaba de una falla orgánica irreversible, los datos farmacológicos revelaban que la mayor parte de los síntomas graves eran efectos secundarios puros de la sobredosis controlada. La enfermedad real había sido reemplazada