casa, destruir mi reputación y hacerme pasar por inestable.
Respiré y miré a la cámara.
—Muchas mujeres callan porque tienen miedo de que les digan locas, exageradas o ardidas. A mí también quisieron llamarme así. Pero esta vez hubo una grabación.
Un reportero gritó:
—¿Está acusando directamente a su esposo?
—Estoy acusando a Andrés León de creer que podía destruir a una mujer porque la vio llorar.
El video se volvió viral esa noche.
Andrés respondió desde su coche, despeinado y con los ojos