Le Dio Un Riñón A Su Esposo Y Él Volvió A Una Casa Que Ya No Existía-dynana

Ana recibió la noticia sin satisfacción.

La casa seguía destruida.

Sus muebles seguían perdidos.

Parte de su vida estaba convertida en objetos que ya no podía recuperar.

Pero había una diferencia importante: ya no permitiría que Víctor transformara también aquella pérdida en una deuda que ella tuviera que pagar.

Cuando finalmente aceptó verlo, eligió encontrarse de día, cerca de la propiedad, donde ambos podían hablar sin volver a entrar en lo que quedaba de la casa.

Víctor llegó solo.

Rita no estaba con él.

Parecía más cansado que cuando Ana