me temblaban.
—¿Victoria?
Richard asintió.
—Victoria murió hace ocho años.
Miré a Benny.
De repente comprendí por qué aquella voluntaria del refugio me había dicho que el dueño anterior había fallecido.
—Yo adopté a Benny hace dos años.
Richard respiró profundamente.
—Mi hija lo adoraba.
Luego miró a Christopher.
—Y ella trabajaba aquí.
Christopher bajó la cabeza.
Richard continuó:
—La noche que Victoria salió de esta cafetería por última vez, llevaba a Benny consigo.
—¿Qué ocurrió? —pregunté.
Richard me miró.
—Christopher la despidió porque se negó a cobrarle a una