lágrimas comenzaron a caerme por las mejillas.
Emily se levantó y vino a abrazarme.
—Mamá, estás preciosa —susurró.
Lucas se acercó por el otro lado.
—Siempre lo has estado.
Jake volvió a mirar a su padre.
Y entonces pronunció la frase que dejó a Damon completamente inmóvil.
—Papá, si algún día mi esposa me mira con la misma ilusión con la que mamá se miró al espejo esta tarde, voy a hacer todo lo posible para que nunca vuelva a perder esa sonrisa. Y si algún día la veo llorando